Aunque el tema no es la "píldora del día después", sino una ley que asegure toda la orientación y prestaciones necesarias para que las parejas chilenas puedan planificar su fertilidad y su reproducción, el debate se ha concentrado en el levonorgestrel y sus efectos.
La ley considera que para el control de la fertilidad toda la información, asesoría médica y psicológica, y todos los métodos anti-conceptivos deben estar al alcance de las mujeres chilenas, y consagra la responsabilidad del Estado de asegurarlo. Frente a ese proyecto uno pudiese tener dos buenas preguntas: a) ¿será adecuado/necesario el uso de anticonceptivos "de emergencia"? y b) ¿estamos seguros de que el efecto de estos fármacos es necesariamente anti-conceptivo y no micro-abortivo?... y bueno, podría tener más, pero con estas dos, a nos podemos entretener un rato.
a) Para empezar, yo descarto intuitivamente la idea de que la pildorita de emergencia pudiese servir para reducir significativamente el aborto. Toda la oposición ha hecho ver cariñosamente que ese efecto no lo ha logrado ni la PDD ni la legalización del aborto en ninguna parte del mundo, y creo que
pueden tener razón. En general, la ley es muy mala para construir realidades; lo es en el ámbito de la delincuencia y también en el de la salud pública.
Pero existen "emergencias" en el ámbito de la reproducción, qué duda cabe. Lo podrían atestiguar los jóvenes que se han iniciado sexualmente sin haberlo planificado madura y anticipadamente, los que ven cómo sus métodos favoritos fallaron porque el condón se rompió, los que simplemente decidieron a último momento que sí querían tener relaciones sexuales, o las víctimas de violación. Y ojo que esto pudiese ser tremendamente grave en los casos en que la pareja está infectada de VIH, o en casos de mujeres con enfermedades que comprometen su sobrevida en caso de quedar embarazadas. No estamos hablando de aborto, sino de anti-concepción de emergencia, para que habiéndose presentado las circunstancias inusuales de la emergencia, se pueda afrontar la situación antes de comprometer en ello a un tercero. Y no se trata aquí de suponer que esto abrirá la oportunidad de una vida sexual más insegura "porque total hay PDD", porque como ya sabemos, la ley es muy mala para construir realidades, y porque el levonorgestrel es una bomba hormonal que para una vez está bien, pero no para hacerlo normal. Esto entendemos por emergencia, no se haga el gil.
b) Con mayor razón, entonces es importante saber si la PDD es segura como anti-conceptivo de emergencia. Convengamos que en un país como el nuestro en que el aborto es ilegal y transversalmente repudiado por un sector amplio de la sociedad, uno puede aceptar los efectos secundarios hormonales en la madre que se recuperará pronto, pero comprometer la vida del embrión es tota

lmente inaceptable.
La historia del levonorgestrel es la siguiente:
Es una molécula parecida a la progesterona. En las mujeres, la ovulación depende de los cambios en las concentraciones de hormonas a lo largo del ciclo y ocurre después de un aumento transitorio de los estrógenos, mientras la progesterona está baja. Con una cantidad grande de una progestina circulando como el levonorgestrel, se inhibe la ovulación. Asi han funcionado muchos anti-conceptivos siempre y de hecho es la razón por la cual las mujeres no ovocitan mientras están embarazadas: tienen concentraciones altas de progesterona.
Ok, ¿por qué iba a tener efecto abortivo? Hace unos años, algunos científicos se pusieron a probar la efectividad de diversos métodos anticonceptivos administrados días antes y después de la ovulación, siguiendo las historias de las mujeres que los solicitaban en los consultorios y encontraron que comparado con la probabilidad de embarazo estimada por los estudios clásicos, el levonorgestrel parecía se muy eficaz INCLUSO DESPUÉS DE HABER OVULADO!! Esto solamente sería posible si tuviera un efecto sobre el oocito ya fecundado, es decir aborto. Esto sin embargo es apenas una sospecha, puesto que el estudio no fue pensado para hablar sobre el mecanismo de acción, sino para comparar cuán efectivos eran los distintos métodos, y no documentaba con exactitud el día de ovulación, puesto que no se examinó, sino que se les preguntó a las mujeres. Como todas las lectoras saben, las mujeres fallan normalmente en uno o dos días al estimar a fecha de ovulación. En fin, de todos modos es una sospecha interesante que abrió el apetito de los grupos que trabajan en reproducción humana (entre ellos el grupo del Dr. Croxatto) por saber cuáles son exactamente los mecanismo por los que actuaría el levonorgestrel.
Desilusión. En ratas y en monos el fármaco no sirve después de la ovulación. Pero esperen. Eso es muy bueno si ud. no quiere abortar, porque la PDD adminstrada 24 horas antes de ovular aún inhibe la ovulación robustamente. Es decir, si le damos a ratas y monos la PDD antes de ovular, no hay embarazo porque no hay óvulo que fecundar; pero si se les da después de ovular no pasa nada y las hembras se preñan en la proporción normal. ¿Pero será esto válido para los humanos?
En la revista Contraception de Junio del 2008 (estuvo disponible en línea 6 meses antes) apareció un artículo de Novikova et. al. mostrando un estudio piloto en mujeres Australianas, confirmando la observación hecha en ratas y monos: el levonorgestrel no sería abortivo. Y esta vez con una medición fina del momento de la ovulación. Si las mujeres toman la PDD después de ovular, su probabilidad de embarazo es normal.
Dos contrargumentos salieron al camino: es un estudio piloto sin la significancia estadística necesaria para abolir la tesis de "la duda razonable" planteada por los Dres. Santos y Ventura-Juncá (Bioéticos de la PUC) y las mujeres en oceanía son más fértiles que las americanas, por lo que el estudio no es comparable.
La semana pasada en Tolerancia Cero el Dr. Croxatto hizo un anuncio que pasó piola pero que me sorprendió. Su grupo ha estado trabajando en un estudio con mujeres chilenas, que actualmente ha revisado más de 400 casos, y que confirma la vieja hipótesis: el levonorgestrel actúa exactamente como siempre ha sido obvio que actúa, inhibe la ovulación y no tiene efectos sobre la implantación.
Muchos han sostenido la duda razonable en el prospecto que viene con el Postinor-2 y que indica que el fármaco "podría impedir la implantación". Pero a la luz de los estudios científicos, es obvio que la farmacéutica tomó esa precaución por si acaso y que hoy 19 de julio de 2009 no hay ninguna razón para continuar en la oscuridad de la "duda razonable".
Por cierto, la duda siempre es un buen argumento transitorio, si es que usté está dispuesto a aceptar la conclusiones que despejen esa duda.
Dedico este post a los diputados Forni y Kast, y a mi estimado profesor Dr. Manuel Santos, para que abandonen la oscuridad de sus guaridas y se asomen a la luz del conocimiento racional.






