miércoles, marzo 14, 2007

"no hay nada como tu amor como medio de transporte" (Drexler)


1. Antes me tardaba 40 minutos en llegar al laboratorio, ahora me demoro apenas 27. Es cierto que el metro va más lleno, pero cada vez que me da rabia el calor y la multitud, pienso en que si está más lleno es porque ahora más gente puede usarlo. Se me quita la rabia automáticamente.

2. Por primera vez en mi vida veo que la gente hace filas espontáneas, conversa en el metro, la micro y el paradero, y espera en los paraderos troncales aunque sea tarde, porque sabe que los recorridos nocturnos van a pasar; que se podrán demorar, pero vendrán.

3. Estoy aburrido de los comentarios pesimistas de la prensa y de los opinadores que están convencidos y acostumbrados a que el desastre venda más que las buenas noticias. Para qué decir que estoy aburrido de los análisis simplistas, de los resultados inmediatos, de las tías que son tan de izquierda que lo que haga o piense el gobierno siempre será injusto, elitista, y ayudará a los empresarios a ganar dinero; o bien son tan de derecha que lo que emprenda el gobierno estará mal planificado, será ineficiente, torpe y corrupto. Lo único que hacen es avivarle la cueca a la vieja barsa, al alegador empedernido, hacerle creer que tiene razón, estimularle el individualismo más asqueroso.

4. A propósito del punto 3., el domingo Pirincho Navarrete dijo: "es fundamental que todos entendamos que no siempre la suma de lo que más me conviene a mí y lo que más te conviene a tí, es lo que más nos conviene a los dos. Sin duda que a mí me convendría que la micro pasara en la puerta de mi casa y me llevara hasta el centro, y a tí también. Pero obviamente no nos conviene que la micro ande la mayor parte del recorrido vacía, ni que el aire esté así de contaminado" Aplausos para él.

5. El límite del asco: Piñera, Ossandón, Moreira, etc.
Piñera: ofrece hace unos días varias "ideas nuevas" para mejorar el Transantiago, como "invertir en mejores paraderos, zonas de prepago e infraestructura vial, mejorar la información, rediseñar algunos recorridos e implementar un sistema de monitoreo por GPS". Inmediatamente después de leído eso me pregunto, ¿señor Piñera, me está hueviando?, ¿cree que soy TAN weón que no me he dado cuenta que todo eso ya fue no solo pensado, sino que a veces hasta implementado? Piraña agrega "el Transantiago todavía tiene solución". Asqueroso.
Ossandón: el payaso de la derecha chilena inaugura la sesión de chistes: "en febrero dije que el gobierno tenía un doctorado en improvisación, ahora se sacó un 7 en el examen de grado"...la talla es mala, pero lo peor es que para el doctor Ossandón la capacidad de reacción es lo mismo que la improvisación. Aparte de que el grado de PhD se obtiene previa defensa de la tesis de doctorado, y no con un examen de grado. El doctor Ossandón no sabía eso. Amoroso (y huevón, pero amoroso).
Moreira: se dedica a puro decir que los chilenos han sido humillados por el gobierno con el plan de transporte y que los buses parecen corrales. Usted no sabe lo bueno que es la civilidad, profesor Moreira. Mucho menos sabe lo que es decir la verdad y no tratar de sacar dividendos políticos. El otro día se oyó decir a Coloma: "todos los expertos dicen que el Transantiago está mal diseñado". ¿Quiénes son esos expertos?, porque al menos los que han salido en la prensa de todos los colores han dicho justo lo contrario, así que o estamos confundidos o es usté un feroz farsante. Y entonces, sr. Moreira, ¿qué es esa huevá de "devuélvanle la dignidad que le arrebataron a los santiaguinos"?. Manga de barsas, de indignidades sí que sabe el chileno afiliado a la isapre y la aefepé. Dignidad es que se considere a la ciudadanía capaz de educarse, de transformar su ciudad y su país. Indignante e indignificante es a mi juicio que usté piense en los ciudadanos como una especie de monos a los que hay que acariciar y alimentar para que voten.
Afortunadamente, la consecuencia de esa conducta asquerosa es que NADIE LE CREE NADA. Da lo mismo si la concertación sube, baja o se mantiene en popularidad, la derecha sigue bajando en las Adimark de todos los períodos. Eso significa que el chileno está pensando en que no lo convence el oficialismo, pero que nicagando vota por la derecha. Es evidente que quien mienta, trate de usar todo a su favor y no aporte jamás algo bueno y original al país, NUNCA EN LA VIDA va a ser elegido para gobernar.

6. No es fácil readaptarse, cambiar las costumbres de transporte, los horarios, los recorridos, pero eso da lo mismo. La pregunta importante es si esto es mejor. A ver qué experiencia tiene usté del Transantiago y cuánta fe le tiene a nuestro nuevo transporte público.
Yo confío y hasta ahora me resulta.
Venga, inténtelo.

16 comentarios:

Cristian dijo...

Buuu!! yo hasta hoy tenía la mejor experiencia con transantiago, pero tuve que volver del maldito recital caminando. Ja! yo ingenuo no hice mi ruta habitual sino que seguí la que haría la dichosa micro... una hora después en mi casa mucho más cansado de lo que debiera.

Solo una nota acerca de los políticos, particularmente lo de piñera, cachaí ese dicho put your money where your mouth is? una cosa es planificar pensar y todas esas cosas, otra muy distinta es poner la plata.

Saludotes, Cristian.

Evelyn dijo...

Claro que es bueno este sistemita nueva. Partamos por lo bueno.
1.Infinitamente menos ruido en la calle, puedes conversar sin gritar en plena avenida providencia.
2. Ahorro de combustible y economía familiar, con todos los amargados y antisociales que llenaron de autos las calles de santiago me obligaron a dejar el auto en la casa. Así que ya no gasto $20.000 semanales en bencina, ni $30.000 en estacionamiento, sólo gasto $33.600 en metro (somos 2, mi marido y yo).
3. Nuevo horario de trabajo, hace tiempo que querían cambiar el horario en la oficina, y el Lunes 12 partimos con el nuevo horario, de 09:00 a 17:45 hrs y con una colación de 45 minutos. Así nadie puede hecharle la culpa al transantiago por llegar tarde a la oficina y luego no andamos en la hora peak de vuelta a casa. Definivamente este es el mejor punto. Bajamos de 45 horas semanales a 40 horas.
4. Mi oficina da para la Avenida Pedro de Valdivia, llevo 3 semanas sin ver accidentes ni cuasi accidentes provocados por las carreras de las micros, igual es más fome, a veces esos frenazos servían para distraerte de tus quehaceres normales. Llevo 3 semanas sin presenciar accidentes, porque entre la puesta en marcha del transantiago y hoy estuve de vacaciones 1 par de semanas.
5. Tengo 3 familiares que son choferes de micro. A uno de ellos lo asaltaron en una ocación y terminó en la Mutual de Seguridad con la rodilla destrozada por el escopetazo (hechizo) que le pegó el delincuente. Ya no hay motivo para que los asalten, no andan con plata, además tienen horario, no tienen que andar acarreando la micro a sus casas y preocuparse de que nada les pase, si quedan en pana avisan y van a buscarlos con grúa y ellos se quedan esperando en la garita o terminal hasta cumplir su horario de trabajo. Muchas veces vi a mis tíos y primos que trabajan en micros 3 o 4 días sin poder trabajar porque la máquina estaba en pana y no podían arreglarla.
6. Conocimiento de como moverte en tu ciudad, claro con el plano (ese está dentro de los puntos malos) te puedes planificar, puedes saber que micro tienes que tomar las combinaciones que debes hacer, sabes exactamente por donde pasa cada micro, aunque se demore al final igual pasará y llegarás a destino y sin pagar 3 o 4 pasajes de micro, sin contar las veces que uno se podía equivocar de micro, porque los letreros no siempre daban toda la información que se requería.

Ahora vamos con lo malo:

1. El plano es muy grande, podría haber sido una especie de guía más pequeñita como la de Mapcity con IGM, pero justamente por ser un plano grande es más claro y no pierdes continuidad al buscar los trayectos de las micros, así que ya no es el primer punto malo, pasémoslo a punto 7 de los buenos.

Ahora si lo malo.
1. En promedio me demoro 5 minutos más que antes (puente alto a providencia), es una lata, podría hacer tantas cosas en 5 minutos.
2. Este punto es mucho peor que el 1, casi todos los días me tengo que venir de pie en el metro.

Jaja, bueno a reir y disfrutar que la vida es linda y hay que saber vivirla, todo depende con el cristal que lo mires. Algunos reclaman porque hace calor en el metro, pero no se preocupen ya viene el invierno y no vamos a pasar a frío. Y sobre el colapso del metro, no importa, así puedes conocer a más gente y vitrinear mientras esperas tu turno.
Animo que se puede, en 17 años la vida de muchos ha cambiado, lo que algunos vivien hoy yo lo viví toda mi vida, tratando de tomar micro, y eso de los recorridos en la noche, nunca pude tomar una micro despues de las 21:30 horas, si no me creen pregúntenle a cualquiera que haya vivido o viva en la Población La Bandera en San Ramón.

Andrés dijo...

A partir del punto 5 me recagué de la risa sistemáticamente. Gracias por eso, ha sido un día duro. Luego de leer los post anteriores, me siento francamente un burgués. Hoy tomé dos taxis por evitar irme en la pisadera de los buses y gasté harto más. Puta que pasan llenos los buses, se pasó. Igual soy un poco antisocial así que entiendo que me alegre ver como la gente conversa más en los paraderos y otros efectos simpáticos del Transantiago y que aún así no me involucre en ellos. Le hago el quite, pa que estamos con weas, porque soy cómodo. Afortunadamente ya no me da tanta pena aceptarlo.

El otro día fui a un edificio del centro cerca de la plaza de armas y en vistas de que estaba malo el ascensor oficial me ví en la obligación de subir a uno con ascensorista. Un viejo que no recuerdo si tenía boina apretó el 6 cuando le dije a que piso iba. Esa wea si me emocionó (lo que estricticamente puede significar cualquier huevá, pero aquí significa lo de sentido común). Unos días después mi polola comentó que era una pérdida de plata tener un ascensorista y eso si que me dió una pena triste a cagar. Pero creo que tiene que ver con que los abuelos en general me dan pena cuando se encuentran en una situación de vulnerabilidad. Las guaguas no tanto.

Me gusta el Transantiago no por los efectos prácticos que ha tenido en mi vida, sino por los efectos que has descrito en los puntos 2 y 3.

Mientras los puntos 3, 4 y 5 pensé que deberías leerlo en voz alta con periodistas pa que muchos más se rían de buena gana con la sinverguenzu...sinverguensur...con el descaro de ciertos políticos que tan claramente acusas.

Un abrazo,

Andrés.

Anónimo dijo...

Antes de leer tu opinión era una tajante opositora del transantiago, pero ahora cual "piensa positivo" has cambiado mi actitud.

Tienes razón hay más cosas buenas que malas en el transantiago.

- Ahora la gente se hace de amigos ya que el troncal o el alimentador no pasa nunca y hay que andar en grupos para que los delincuentes no asalten, maten o violen a nadie.
-Ahora la gente es más ordenada, tiene que hacer filas interminables para ver la posibilidad de irse en bus a sus hogares. No hay cosa más linda que ver una ciudad ordenada por filas y no paraderos grandes, verdes, seguros, impermeables y sin gente.
-La gente anda tan sociable que ahora te quiere "hacer cariñito" en los buses repletos o apretujados en el metro.
-Ahora en los paraderos hay menos robos ya que los carabineros han tenido que trabajar de monitores del Transantiago.
-Somos uno de los países que tienen los horarios más extensos de trabajo en el mundo, y si ahora sumamos las extensas horas de viaje "estoy segura que les ganamos a todos!!!!!!!!!!!"

Bueno creo que me estoy emocionando un poco con todas las cosas positivas...tengo miles de ideas más, pero el blog es tuyo.

Gracias Señora Presidenta de la República, gracias señor Ricardo Lagos (gracias también señor por su excelente "Tren al Sur" y su gobierno tan limpio de corrupción.
Y gracias al dueño de este blog que me ha hecho cambiar la visión del Transantiago, esoty segura que la gente que sale en las noticias caminando, siendo víctimas de constantes humillaciones y ahora hasta muriendo en este excelente sistema de trasporte son un invento para vender más, apuesto que son todos actores pagados.

Ahora me despido, dándome cuenta que si todavía existe gente mediocre que acepta todas las humillaciones del Gobierno, estos nos podrán seguir metiendo el dedo en la boca ya que supuestamente son "moralmente mejores".

Atentamente
Una Huasa chaquetera y alegona.

Marcelo dijo...

Suponiendo que la amable lectora que deja el comentario anterior estuviese perfectamente informada, y todos sus comentarios fuesen estrictamente verdaderos, le pregunto: ¿qué está haciendo usted para que su país cambie?, ¿"siendo una tajante opositora del Transantiago"?...no me haga reír.

Con una actitud como esa logrará que todo siga igual, pero que adicionalmente el sistema de transporte no funcione. Tiene usted una idea de la política muy particular.

Le recuerdo que la existencia de delincuentes, abusos laborales, enfermedades cardiacas y otros males que usted achaca al sistema de transportes, no se relacionan en absoluto con él. Si a usted le parece que el hecho de que ahora se hagan más evidentes algunos problemas sociales es la causa de esos problemas, y si además cree que los gobiernos de la concertación son culpables de ello, puede usted bien votar por la oposición en las próximas elecciones. Ellos habrán conseguido, en efecto, meterle el dedo en la boca hasta la laringe.

un abrazo cariñoso,

O.

Anónimo dijo...

Encuentro inadecuado empezar una polémica en este blog, así que voy a hacer un último comentario.

La ironía con la que me expresé en el mensaje anterior responde a la indignación que me causa la actual situación en Santiago.

No voy a negar que en un principio la idea de este proyecto estrella llamado Transantiago me pareció buena, pero era porque no conocía a fondo la ineficiencia con la que se estaba "trabajando".

-Inocentemente pensé que se cambiarían las antiguas máquinas por unas mejores (hablo de cambiar, no de pintar o enchular las antiguas)
-Que se se utilizaría la tarjeta bip! como medio de pago (claro está sin lo engorroso que fue conseguir una gracias a lo poco precavida que fue la persona a cargo, somos aprox. 6 millones de santiaguinos y seguramente esa cantidad de tarjetas no se tenían)
-Que los buses pararan sólo en los paraderos correspondientes y que éstos eran de buena calidad.
-Que los choferes tuvieran condiciones dignas de trabajo.
-Que los recorridos no fueran cambiados, sino que hasta se podrían agregar otros.

Divagaciones inocentes que hacen que me indigne al presenciar el panorama actual.
Y no son críticas infundadas, la tarjeta bip! funciona bien y el único bus que pasa carca de mi casa (antes eran 10 recorridos con los que podía llegar a todo santiago prácticamente) pasa cada 5 minutos en las horas que NO SON TAN NECESARIAS, quiero decir durante la tarde ya que en la mañana o en la noche no hay ni rastro de ella.

El bus, único troncal que me sirve está a 10 cuadras aprox. y el viaje se hace prácticamente en completa obscuridad. Pueden pensar que estoy mintiendo ya que mi historia es la de muchos santiaguinos más.

No critico al autor de este blog, si hay personas a las que les resulta este nuevo sistema es mejor, pero habemos muchos que quedamos en condiciones humillantes.

No somos mentirosos, chaqueteros, huasos, ignorantes ni ninguno de esos apelativos con los que se suele atacar a las personas que alegamos por este sistema. Sólo aprovecho este medio para expresar mi indignación y mi sentimiento de desamparo ya que parece que las autoridades han hecho oídos sordos a las voces de algunos (parece que los más)santiaguinos.


La Amable Lectora.

PD: Otra vez mis disculpas al autor de este blog, que bueno que este sistema te sirva y me gusta tu buena onda, lo que sucede es que ya me estoy volviendo un poco histérica.

Anónimo dijo...

pedante; por primera vez, te encuentro la razón

Marcelo dijo...

Estimadísima Amable lectora,
para responder finalmente a tus comentarios me parece pertinente comentar que en algunos puntos estoy de acuerdo contigo, fundamentalmente porque es del todo cierto que el sistema todavía no constituye la ostensible mejora en la calidad de vida de todos los santiaguinos, como pretende ser desde su origen y hasta que funcione.

Sin embargo me parece que los problemas se han ido solucionando de a poco y en el corto plazo el sistema será mucho más efectivo que el anterior. Puede haber sido positivo para uno, pero a gran escala parece absolutamente inconcebible que por su casa pasen 10 recorridos que le lleven a todo Santiago, porque entonces tendríamos Santiago llena hasta el asco de micros. Obviamente lo mejor es que uno tenga que hacer combinaciones y las tarifas estén integradas para permitirle pagar según cuánto viaja, en eso la tarjeta bip! ha funcionado a mi juicio de manera estupenda. Y no hay excusa para no tenerla, puesto que en el metro se viaja utilizando la misma tarjeta hace años (de hecho la tarjeta con la que me movilizo es una típica multivía de hace mucho tiempo).

No desconozco que hay problemas, pero me parece excesivo pretender que es culpa de cierta estupidez o mala voluntad del gobierno, porque es obvio que el gobierno quiere asegurar que esto funcione mejor que antes, por último y en el peor de los casos, porque de eso depende que los sigan eligiendo.

En ese sentido, uno de los grandes problemas ha sido la poca seriedad con que las empresas operadoras han asegurado las frecuencias pactadas en el contrato. Es obvio que el gobierno debe proteger a los usuarios, pero también los usuarios pueden quejarse de las empresas que prestan malos servicios porque son empresas privadas y deben funcionar competitivamente si quieren hacer negocio con este rubro o en cualquier otro. Si no, se van pa' la casa. En todo caso, hay otras empresas que tienen buenas condiciones laborales para sus choferes y la diferencia de esos operadores en todo ámbito es notable. Desde la calidad de las máquinas, el control de las frecuencias, la capacidad de reacción, etc.

En resumen, estoy absolutamente de acuerdo en que hay que exigir que esto funcione, pero eso no significa oponerse, sino precisamente creer en el proyecto y hacer que quienes deben llevarlo a cabo lo hagan bien o que lo hagan otros.

Le deseo ánimo mientras tanto, y si necesita manifestarse contra las empresas que tratan a sus clientes/usuarios indignamente y los humillan como si los usuarios no fueran sus verdaderos clientes, entonces avíseme porque ahí estaré.

un abrazo,

O.

Florecita Rockera dijo...

HOLA,HOLA TE ESCRIBO PARA ENVIARTE SALUDOS Y PARA COMENTAR QUE TU BLOG ESTA SUPER INTERESANTE.CUANDO TENGO UN TIEMPITO LO LEO.

QUE ESTES MUY BIEN!!!!
CHAOOOOOO.

Florecita Rockera dijo...

GRACIAS POR TU SALUDO!!! UN ABRAZOTE PARA TI TAMBIÉN !!!

CHAOOOOOOO.

Anónimo dijo...

Una mierda el transantiago

usuario anónimo 3 dijo...

Esos son las reflexiones abiertas de mente que necesitamos, anónimo.
Sigue así.
(Imbécil)

la crisantema dijo...

yo lo usé un rato y me pareció re bueno, de verdad.
y concuerdo todo el rato contigo, en la medida que seamos constructivos con el proyecto las cosas van a andar (ahora ya no vivo en Santiago, pero inevitablemente se ha transformado en tema para todos los chilenos) creo que tiene falencias, pero creo también que a un proyecto de esa embergadura se le debe dar tiempo, los gandes cambios de la humanidad no han sido de la noche a la mañana.

cariños

Amanda dijo...

me quedo con eso de que no siempre lo que me conviene a mi o lo que te conviene a ti es mejor para todos, sin embargo para mi ha sido muy bueno, los tiempos de desplzamientos disminuyeron, organizando las horas en que vas a tomar la micro no la encuentras tan llena... es verdad eso de conversar en los paraderos, de ayudar a quien no esta bien informado, de saludar al chofer con un buenas tardes, tambièn me agrada caminar un par de cuadras màs,.. en fin creo que a pesar de lo complejo estamos avanzando a una ciudad màs amable.

cariños

http://www.elcuchitril.net dijo...

Como siempre... para algunos
A mi tambien el transantiago me viene muy bien , eso si que debo tomar un colectivo para llegar a la alameda y subirme al troncal que me deja en el centro y llegar a mi trabajo, es imposible subir a un bus alimentador, pero me agrada por que ahora con el transantiago he dejado de tomar el metro, cosa que detestaba. No puedo dejar de comentar eso si, que hay mucha gente que si lo ha pasado mal con este cambio de sistema de transporte, me ha tocado ver a personas que esperan y esperan el bus en las noches (23:00) en la alameda y este no pasa más, si no fuera por las micros piratas esa gente tendria que irse caminando, yo por suerte salgo de mi trabajo a las 6, el otro dia tuve la mala idea de quedarme hasta las 19:30 hrs. en el centro pagando unas cuentas y el tomar una movilizacion hasta el metro las rejas fue toda una odisea, se los aseguro. Entonces digo hasta cuando nos ven la cara, estoy cansado de estos politicos baratos, sera que como nacion estamos condenados a que nos gobiernen unos mediocres, sera verdad el dicho de que los pueblos tienen el gobierno que se merecen??, por que tendriamos que ser un pueblo muy malo pa merecer un gobierno tan pero tan malo como el de la presidenta Bachelet.

Saludos y el dueño del blog que no se enoje, si es que es concertacionista.

Marcelo dijo...

Jajaja, es difícil saber qué es exactamente ser "concertacionista", ya que la nuestra es posiblemente la más extraña mezcla de partidos políticos.

En todo caso, tengo dos comentarios-al-comentario:

1. No deja de parecerme extraño cómo diferentes personas, en casos muy similares pueden tener experiencias o al menos testimonios tan distintos. Yo hace unos días me quedé trabajando hasta la medianoche y salí de la universidad a la Alameda c/ Portugal a tomar micro a esa hora. No tuve problema. Incluso varias veces he tomado buses troncales por Los Leones y Macul hacia el sur a las 00:30, cosa que antes era por completo imposible. Incluso, el día del joven combatiente anduve en micro tranquilamente a las 19:00 desde el centro. :)

2. (y he aquí lo importante) Creo que lo de Churchill es estrictamente cierto, los pueblos tienen los gobiernos que se merecen. Y ni creo que nuestro pueblo sea tan malo, ni que el gobierno de la presidenta Bachelet sea siquiera un poco malo. Al revés, creo que a pesar de haber cometido algunos gravísimos errores de gestión, de no haber sido eficientes en la implementación de algunas políticas, este es un gobierno de los buenos que hemos tenido. Es fácil sostener al país en la pendiente buena que lleva y aprovechar el vuelito, así es como el presidente Frei no se metió en problemas. Pero arriesgarse a cambiar el sistema de transporte, a tramitar leyes que siempre han sido la bestia negra del congreso, a rediseñar los criterios con los que se construyen la vivienda social; no es fácil, te pone en problemas. Y más aún hacer gobierno de cara a la gente, reconociendo con verdad cada vez que alguien falla, que alguna institución se corrompe, mostrando todo, prometiendo las soluciones posibles a corto plazo y proponiendo metas a más largo plazo...eso es más difícil que la cresta, es una apuesta que no tiene nda que ver con que yo sea o no concertacionista o de izquierda (porque de derecha no le llevo ni un pelo, thanks God)...tiene que ver con que el gobierno esté al servicio del Estado-nación, de la sociedad. A mí me da una alegría inmensa e intensa ver cómo la sociedad se pone exigente con el gobierno, porque eso significa que la espectativas son altas, que Chile tiene certeza de que este es el momento de cambiar lo que hace décadas (y no digo 15 añitos, sino 35 años) había que cambiar.

un abrazo, amigo del cuchitril y demás amables lectores.

:)

O.

(PD: supe que citaron este post en las noticias hace un par de días...estamos haciendo noticia!)