domingo, enero 21, 2007

grutas varias y lc. 4



Hace unos días estuve bien encerrado en una gruta oscura, de la que solamente me sacaba a ciertas horas afortunadas la voz de novia-Ber. Ella es, como siempre, una tregua contra todo lo otro, lo que hace hundirse las patitas en el sustrato por el que se anda.
La gruta se aclaró con los días y con los intentos serios de llevar hasta ella una buena bombilla de luz artificial, aunque actualmente la presencia de energía eléctrica solamente ha conseguido acumular ruidos molestos. A ello se le puede sumar el agravante de la partida de novia-Ber a un campamento. Hay humo en el interior de la gruta.

Sin embargo basta asomarse apenas de la gruta, e ir por ejemplo a la misa de domingo para constatar que el evangelio de hoy era San Lucas, capítulo 4, versículo cómo-me-voy-a-acordar, en el que nuestro protagonista de la novela va a la sinagoga y saca el pergamino de la lectura, lo abre y lee el pasaje que dice "el espíritu de Dios está sobre mí y me ha ungido para dar la buena noticia a los pobres, anunciar a los ciegos que van a ver, a los cautivos su libertad y a declarar el tiempo de gracia". Como es natural, después de cerrar el libro, todos los judíos de la sinagoga lo miran con cara de y-esto-qué-fue. El joven comienza a hablar diciendo: "hoy se han cumplido estas promesas en frente de ustedes", y se sentó. Brígido. Y mientras hace unos días se necesitaban cincuenta focos halógenos para iluminar la gruta oscura y ultimamente bastante ruidosa, ayer había silencio mientras yo en el Budapest solo-solo-solo leía hasta el final un libro de Kenzaburo Oé, y ahora hay un ánimo inmenso de ir mañana a trabajar, y pensar y cultivar neuronas septales (y pa' que les voy a dar la lata de contarles el experimento de mierda que llevo un año tratando de que resulte y parece que ahora sí, por fin). Y no solo hay ánimo, sino que también una semilla de confianza, de disponibilidad para lo que este Dios brígido ofrezca mañana. Y esta noche me ofreció escribirles a ustedes sobre lucas cuatro, y un par de cervezas, una Kunstmann Bock y una Budweiser. Al otro lado del patio oigo a unos gatitos jugar con los damascos que cayeron del árbol, y entonces, mirando la gruta pienso en el libro de Oé y digo en voz bajita "anunciar a los cautivos su libertad" y suena una especie de crack, y varias cosas se alinean y hacen sentido. Brígido.

lunes, enero 15, 2007

el tortudrilo

Como si fuera el club de la serpiente, no ya en un departamento sucio en París, sino en las Cruces, cerca del mar y de Nicanor Parra; aún manteniendo en mente a los reptiles, escogemos inventarnos uno y reconocer al tortudrilo como una inspiración. O como una espiración.

Hay humo, lápices y pintura en el cónclave. Hay conclusiones anotadas en papeles autoadhesivos pegados en la puerta de calle, y finalmente sobre la puerta del baño, como si fuera la pared de una gruta prehistórica, inscribimos con un stencil la figura del suprascripto animal mitológico y mutante, reptil que habrá de motivar sueños y discusiones de ética y evolución, de política y de estética.

Ya estoy de vuelta en Santiago, y os comparto el rostro del tortudrilo.

viernes, enero 05, 2007

el cronopio se dedicará a ser razonable

Hasta que un día la lupa le revele su límite (el de la lupa), y se dé cuenta que no es una cuestión de aumento, sino de profundidad. Entonces se acordará (te-acordarás-me-acordaré) de lo lindo que se sentía todo con los ojos cerrados y tocarse las caras lindas y jóvenes, y lo lindo que era siempre andarte como buscando, por los pasillos de esa facultad siempre ajena, también eventualmente en la capilla o en los alrededores de la librería. Que las cosas estaban puestas allí para que chocáramos de frente contra ellas y nos matáramos de la risa. Y probablemente también se acordará (te-acordarás-me-acordaré) de lo ingenuas y tristes que eran las primeras canciones y los primeros poemas con los que se inauguraban mis manos de sexto básico. Se acordará (te-acordarás-me-acordaré) de que lo primero que amó fue un olor y una voz, mucho antes de amar el cuerpo o el rostro de alguien. Un olor y una voz que siguieron volviendo bajo formas diversas, como splicing alternativos del mismo código. No será la lupa la que se lo revele, sino la torpeza de la lupa, y verá a través de ventanales mojados que todas las mujeres de su vida lo esperaron, y que fue tan lindo que lo esperaran, con sus manos abiertas, o juntas, pero fundamentalmente esperándolo con las manos. Tan lindo es, que cuando cache cuán lindo se preguntará en qué rechucha estaba pensando y botará la lupa al suelo. Y después la recogerá, eso sí, porque 1. se acordará (te acordarás-me-acordaré) de los incendios forestales y 2. porque es bueno el cilantro pero no tanto.
De lo que no cabe duda es que sentirá nostalgia (y no será una nostalyía, sino la otra palabra en portugués) y se moverá esa tarde por las calles como un objeto verde y húmedo, y estará bien.
Ese día, el día de la lupa, será martes y habrá estado lloviendo toda la noche y toda la mañana. Como a las 4 de la tarde se asomará un sol tímido y las temperaturas serán difícil de definir, sobre todo para él que carecerá de termómetro y otros dispositivos por el estilo.

sábado, diciembre 16, 2006

artesanías

F. hace artesanías y las vende en una feria que también es artesanal, cerca de Bilbao con Tomás Moro. Parece que hace joyas, pero eso no me lo dijo. Me acuerdo de S., que hace anillos, aros y colgantes de plata y oro, a un poco más de tres mil kilómetros de mi casa (y también los hacía a principio de año cuando vino por unos meses). F. es estudiante de algo con arte, S. es artesana-artesana y de la ingeniería civil que empezó a estudiar queda apenas un diferencial. También estoy yo, que llevo toda la tarde haciendo artesanía sonora: inventándome técnicas para que la grabación suene como yo quiero que suene, y comunique algo así como una cosquillita o un tirón en la guata, misma cosa que F. y S. hacen con agujas y con plumas de pájaros colorinches.
La tarde está fresca y yo en el patio interrumpo una artesanía para iniciar otra, carezco de un plan y por eso no soy verdaderamento un artista o artisto, sino apenas un artesano que escribe textos y canciones. No exactamente al mismo tiempo, pero casi.

domingo, diciembre 10, 2006

el dictador y la muerte

Como corresponde a las ocasiones importantes, B. fue mi antena a la realidad. Igual como cuando se supo el resultado del cónclave en el Vaticano y en el teléfono me dijo "Ratzinger es Papa", ahora me dijo "¿Estás viendo las noticias?, se murió Pinochet. Hace una hora". La historia se anda torciendo para todos lados como una culebra.

No estoy contento, no tengo ganas de celebrar nada. Me alegro por quienes estaban esperando que Pinochet se muriera, pero en lo personal, más bien siento tristeza por la muerte de este viejo miserable, porque junto con reconocer que tengo pena, tengo que aclarar que siempre he pensado y pensaré que cuando hablamos de Agusto Pinochet, hablamos de un viejo miserable, que no puede ser recordado sino como la cabeza de uno de los tiempos más tristes y oscuros de la historia de Chile. Es posible que esta sea precisamente la causa de mi pena: la muerte como fin, como término. Me da pena que un hombre, aunque sea Pinochet, se acabe, se cierre, se pudra. Me alegro en paz con la muerte cuando pienso en hombres que pasaron por la vida haciendo el bien, pero me da esta pena negra cuando quien se muere es este viejo de mierda.

Esa es la primera capa. En la segunda capa siento una especie de vértigo. Puedo percibir en el aire que la historia se dobló, se torció, y que no es posible imaginar la complejidad de las consecuencias de la muerte de Pinochet. En un tiempo en que los bloques políticos de derecha despreciaron al dictador y se alejaron de él, y en el que uno a uno sus partidarios fueron haciéndole la desconocida a las presiones civiles que lo llevaron a tomar el poder, el viejo se murió en una soledad horrorosa. Rodeado solamente de un exiguo grupo de fanáticos fundamentalistas y de delincuentes emparentados. Con 300 querellas y varios procesos en marcha no solo por responsabilidad criminal en violaciones a los derechos humanos, sino por una corrupción decididamente flaite. Ahora que ha muerto y está todo en la superficie otra vez, el juicio de la historia empieza a ser evidente, mayoritario: ¿cómo se hará cargo la derecha de su responsabilidad en el rol histórico de Pinochet? Me atrevería a decir que cuando las señoras gritan afuera del hospital militar que el general fue traicionado y que es un mártir, no hablamos de los juicios, ni de lo que piensan las izquierdas, sino de la herida que se abrió en la oposición. Si Pinochet es un mártir, lo es a manos de la derecha que lo puso al frente de Chile y después lo dejó solo.

¿Qué van a hacer los Piñeras y demás derechistas que hacían guerra en los medios contra Pinochet, pero que le agradecían todas las noches por haberles cuidado este modelo económico con el que se hicieron millonarios?, es fácil hacer pedazos al huevón cuando ya te hiciste millonario con las ventajas que te dio, ¿no?

Este es el día en que murió Pinochet, se ondula en torno al calor de diciembre toda la historia de Chile y, alucinado por el calor del cemento hirviendo, veo pasar volando ediciones de los libros de historia (la trutruca, Frías-Valenzuela, Villalobos) que se lanzan en picada contra manifestantes de uno y otro lado. Esta tarde extraña y surrealista me uno a la oración que debe estar intentando un confundido Lavín, para que Dios reciba en su misericordia incluso a este viejo chuchesumadre, que aligere el dolor de quienes lo amaron y que nos sacudamos el odio.

Al fin y al cabo, para bien o mal de la justicia, este señor ya se murió y se acabó esta huevá.
Se seguirá investigando y ya no habrá Pinochet para meter a la cárcel, morirá en algún momento la última vieja fundamentalista, morirán Cortés Villa y Pérez de Arce, y no habrá uno solo que valide la matanza y la prepotencia impresentable de la elite y los milicos en los 70s.
Ahora es el momento de reorganizar las posiciones políticas, de que se quiebren la Alianza y la Concertación, y los partidos de agrupen con honestidad en núcleos naturales. Ya no hay Pinochet para estar a favor o en contra, solo está la historia trágica de la dictadura militar y la pena pasajera por la muerte de este viejo miserable, así que ¿qué va a hacer usté ahora?

lanzamiento "relieves de luz"

Diecinueve cantautores chilenos escribieron y grabaron canciones originales relacionadas a la experiencia de la ceguera durante este año. El disco es el primero que incorpora el sistema Braille en su gráfica y se llama "relieves de luz". Espera ser un grito, un destello en la industria discográfica, resultar en una invitación a la inclusión y a la consideración de quienes están a nuestro lado, no solo sin ver, sino aparentemente sin ser vistos. El lanzamiento es este martes 12 de diciembre, a las 20:00, en la Capilla Santa Lucía; una hermosa sala a 3 cuadras del metro San Miguel (línea 2).

Más información en www.nuestrocanto.cl

martes, noviembre 21, 2006

en algún lugar

En algún lugar del mundo una persona está escribiendo con letras blancas sobre fondo negro, alguna está quizás tratando de olvidar la pena que siente, controlando la rabia empuñando las manos y los labios (clavándose las uñas y los dientes).

En otro lado también hay alguien junto a una ventana trabajando, y es también de noche y pasan de esas mismas micros y por su ruido puede adivinarse si son blancas con verde o amarillas. Hay un lugar en que también faltan diecinueve minutos con cincuenta para cambiarle el medio a la placa, y en el que también alguien se distrae pensando en la posibilidad de un otro.
En un lugar de oriente hay una pintora que todavía llora como si tuviera dieciséis: se quedó atrapada en el bolsillo del kimono del tiempo. No ha cambiado nada, y eso ocurre mientras Kawabata se atraviesa un libro de Bertoni en las costillas. En un lugar del norte un músico escribe una carta al amigo imaginario de su infancia y se dispara un escopetazo en la boca.
Otra mujer aparte de tí también lo confundió todo, también desconfió, también temió y decidió cerrar los ojos, las manos y la boca.
Al mismo tiempo que yo, también alguien está pensando en el eterno retorno, como cuando Nietzsche y Kundera, y decidiendo que no hay vuelta que darle. Que todas las cosas del mundo están pasando ahora mismo. Y que mientras allá abajo pasa una micro amarilla (y yo lo sé por el sonido), al otro lado de la ventana el sabor a pólvora que siento en la boca es el mismo que el que inunda las calles de Seattle después del escopetazo.
En algún lugar del mundo alguien tiene miedo, ya no de otros, sino de sí mismo. Y a pesar de que ese alguien no soy yo, tenemos todavía algo en común:
estamos solos.

martes, octubre 24, 2006

no pasa nada

Al final no pasa nada, o digamos que al final pasa lo de siempre.

Parece que lo que importa es el entremedio.
Escribo la historia de un olvido como si fuera mía, como si fuera mío (la historia, el olvido), y el final de mi novela no encierra ninguna novedad ("niún-brillo"), más bien se pierde como con fade-out.
Hubo una época en que todas las canciones terminaban con un coro que se repetía hasta extinguirse (y yo siempre subía el volumen para saber cuándo terminaba exactamente la canción) y había una total ausencia del concepto de tan-tán que hoy exijo al escribir. Y esa huevá es igual que la vida (1. al final no pasa nada, 2. se va con fade-out, 3. lo que importa es el entremedio)
Escribir la historia de un olvido (míos ambos) que simule la vida.
Y encontrar una manera de terminarla bien,
o encontrar una manera de terminarla.
Y encontrar una manera,
y encontrar.

domingo, octubre 15, 2006

anotación

Quería comentar que el sábado 28 de octubre haremos un conciertoexperimento en la Casa en el Aire del Patio Bellavista. A mi guitarra y voz, se sumará esta vez esta entrañable compu y un pequeño aparato para mezclar las tres cosas, que por ahora llamaremos juguera. Veremos qué sale. Aprovecho de comentar que en la barra del lado derecho de este blog, hay una sección donde pueden mantenerse informados de las fechas en que habrá presentaciones musicales, y abajo de ella, otra donde pueden encontrar algunas composiciones. Por ahora hay unas pocas, pero de a poco iré subiendo más, en la medida que vayan siendo grabadas. Aquí una muestra de los experimentos a mostrar el sábado 28.



Powered by Castpost
. Escuche con audífonos o en un equipo estéreo con buenos bajos y a un volumen suficiente.

viernes, octubre 13, 2006

chove en Santiago

Chove en Santiago
na noite escrura,
herbas de prata e de sono
cobren a valeira lúa.

El invierno ha vuelto, un segundo capítulo muy breve, solamente para venir a abrazar a quienes no nos conformábamos, a los que sufríamos. Lluvia de enroques, me cambiaste la alergia por alegría. Nunca dos letras hicieron tanta diferencia. G.L. -otras dos letras- en la memoria de estos versos, música de Luar na Lubre. Llueve en Santiago.



foto: chove en Santiago, de un blog alemán

jueves, octubre 12, 2006

meli ñadki

[otra vuelta de tuerca: un tayer for cats, antayer 4 cats, antayer Q.atro gatos.
He aquí el famoso poema: meli ñadki]


Uno, arañ
a el espacio que sostiene su cuerpo
como si tratara de escaparse,
de romperse, _________de irse,
de partir, de olvidarse de los límites (si los hubo o los hay)
Rasguña los andamios,
rasga el amnios que contiene su ser
y rompe en llanto.
Otro, maulla en do sostenido menor
gracias a sus oídos prodigiosos;
reconoce en los ruidos de la calle una música tensa,
a punto de romperse,
y si se rompe, calla (paga), y se queda mudo siempre,
o casi siempre.
Un tercer gato explora las posibles fronteras que tiene el ancho mundo
y va meando las puertas de las casas
que reconoce como sus hogares fiijos o transitorios,
y una vez concluída la tarea
va a hacerle compañía a un cuarto gato situado justo en medio
de algo.
Él es un pobre gato paralítico de corazón, enfermo

de depresión endógena y de cálculos
que producen un dolor descomunal al mear
y por eso no tiene hogar alguno.
Sencillamente, guarda ahí en el medio su posición estática (estratégica)
y acumula dolor
para vencer la puerta de la muerte y matarse.

Cuentan que el que se encuentra simultáneamente con ellos
recibe unas llamadas extrañas y una carta
con cinco pepitas de palta (una encomienda)
y luego muere sin grandes aspavientos,
de viejo, de suicidio,
o de tristeza.

miércoles, octubre 11, 2006

un taller para gatos

Iba escribir hoy un poema que hice ayer en la noche (meli ñadki), pero en vez de eso mejor enunciar la extraña idea de un taller para gatos (entiéndase gente-gato: gato, peligro de muerte, perversión de la siempreviva) Que viene a ser que hagan efecto la suma de: el disperso día laboral + escuchar a la Javiera Mena (con Prissa o en cámara lenta, es ella misma) + la idea circulante de este taller for cats. But if i write "taller", everybody gonna think too high, and i'm not trying to say so. Así que le diremos tayer for cats. Y dejaremos el poema sobre los meli ñadki para mañana. Porque ahora me tengo que ir a la Batuta a ver a Quique González con novia-Ber. Me dijo la Mariana en la mañana que también estaba invitado el Manuel García, y tanto mejor, a ver si nos tomamos algo después del concierto, no sería malo. Con la Ber seríamos 4. A tayer for cats. Tayer 4 cats. Cuatro gatos.


Bonus Post-scriptum: He aquí Javiera Mena

lunes, octubre 09, 2006

abierto

Hay que andar atento en estos días para no perderse ni un bolsillo de la realidad (que está llena de bolsillos y de costuras), para buscar el disco de la Florencia Lira, para entender la performance de Mostro en el hotel Echaurren en la medianoche de Valparaíso. Para leer los saldos positivos, para escuchar el disco nuevo de Drexler y después escribir, y que verdaderamente el verso sea como una ganzúa para entrar a robar de noche al diccionario a la luz de una linterna sorda como tapia (como muralla, o Tapia como don Hildebrando, de Lago Ranco, que tampoco escuchaba mucho) Hay que andar atento, abiertos los cinco sentidos, los Q.atro gatos, las tres heridas, los dos ejes y uno. Abierto también, arriesgado a morir aplastado, de un ataque de pánico, de tránsito, de lírica. A manos de un lapón, del pensamiento de un lapón, o de una navaja de afeitar. Pero, es cierto, tampoco se puede vivir de otra manera.

martes, octubre 03, 2006

saldos positivos


No fue un día fácil. Levantarse temprano y con cierta dificultad, correr al laboratorio, tres cirugías estereotáxicas, la primera muy difícil (jodida corteza entorrinal, ¿por qué te ocultas?), correr consiguiendo cosas por todo Santiago, día largo finalizando a esta hora cansado, aunque con la proyección de ir a beber algo con mis amigotes. Los saldos positivos son innegables: una edición preciosa de la Obra Poética de Hahn (Ese árbol tiene un violín adentro. No fue tallado aún, pero está adentro), corbata roja, cuerdas de tensión media, libro de Sábato y, la estrella, el Proyecto de Obras Completas del Rodrigo Lira (Roberto cae se estrella en el suelo de baldosas y muere) Además claro, diploma de Licenciado en Ciencias Biológicas, felicitaciones variadas y varias, y un par de buenas noticias. Mañana será otro día, una clase de neurociencias con la Dra. Kika a las 9, y alguno de los saldos positivos en el bolso compitiendo por mi lectura con el libro amarillo de Bertoni.

sábado, septiembre 30, 2006

Ahora sí

Llegué tarde (casi siempre llego tarde), así que tuve que esperar casi una hora, pero no me importó porque no me iba a perder la oportunidad de esta vez sí subirme por la escalera empinada y cortita, tres escalones, mochila, maletín, guitarra. Asiento 50, segundo vagón. Ahora sí voy en tren, y cruzo los territorios de mi infancia, y este tren es al mismo tiempo el tren en que viajábamos con mis papás y mi hermana guagua a Río Bueno cuando mi hermano todavía no existía, es el tren que se descarrila en último libro de l.c.d.N, es el tren de los campamentos scout, es el tren de nueces para el amor y el de la canción de Drexler (“mira, sho aquí me bajo, sho dejo el tren en esta estación…”) Este viaje es un signo: las cosas pueden hacerse mal, más o menos, o bien. Yo las hago, primero más o menos mal (me fui en bus, pudiendo irme en tren) y después casi bien (vuelvo en tren, una hora de retraso pero en tren) Aprendo tarde, pero aprendo. Curiosa plasticidad la de mi sistema nervioso. Y así con las neurociencias.



(foto: "tren de madrugada", Diego Manuel)

mujer que llora


no es fácil bocetar con frases cortas
o con líneas seguras
sus cejas, su sonrisa, sus orejas;
su belleza de árbol o de pájaro (que se ríe conmigo a mi llegada)
y peor aún: su llanto.
Imposible decir cómo es el rostro oculto entre las manos,
se suena cuatro veces con una servilleta que yo rescataría de las ruinas
para guardarla siempre a ella. La distancia
es tres metros, un cerco y una mesa,
y aún así se topan nuestros ojos de extraños,
entre su soledad y mi nostalgia, podría decir,
o entre mi abandonada soledad y su llanto
oculto entre las manos, imposible y hermoso,
ya lo dije,
como un pájaro negro.

jueves, septiembre 28, 2006

Bus-tren

Es de noche y el bus se mueve un tanto. Recién ahora cuando escribo “el bus”, se me ocurre que me podría haber ido en tren. Habría sido distinto: el ritmo, el sonido profundo, la sombra a través de la noche. Pero bus, y uno que otro celular que rompe la oscuridad, y un aló. Y en el asiento de al lado una señorita policía que no pagó pasaje (mostró que era policía), y la luz se enciende cada cierto rato para despertar a un pasajero, y la señorita policía que se bajó en la mitad de la nada, y la luz se apaga y se enciende, y qué bueno que a ratos se encienda porque la verdad no veía las teclas y escribía puros jshrgkcjnas. Pero es bueno también cuando se apaga, porque es casi el tren, y se ve la luna por la ventana del otro lado, y también el bus -sombra más solitaria y errática- cruza la noche para llevarme de viaje. Casi vale la pena extrañar a novia-Ber y tener que llegar a averiguar dónde carajo está mi hotel, pueblecito que conozco apenas, y al que voy a llegar en medio de la noche. Casi vale la pena porque se apagó la luz y el bustren cruza la carretera al sur. Y eso es como una sonrisa o un guiño en medio de tanta cosa sin ojos. En medio, bien digo, de TANTA cosa.

viernes, septiembre 15, 2006

creer en tí


Creo en tí con todas mis raíces, y lo hago a pesar de todo. Aunque leas tanto y no escribas nada, aunque quieras algo con todo tu corazón y no lo digas jamás, aunque estés al borde de los gritos y hagas como que no pasa nada. Creo en tí aunque tú no creas en tí. Porque yo también dudo y me paralizo, porque compro el diario para verlo encima y no leerlo, porque estoy sentado queriendo escribir un paper y estoy escribiendo que estoy escribiendo esto. Creo en tí a pesar de mí, porque no eres una certeza, eres una verdad. Y creer en tí es como una esperanza, y esa esperanza es como una tristeza, como una nostalgia del futuro, como una tristeza linda. Sí, linda y triste, y linda.

En el duelo de tu amor cuelgo de un árbol la guitarra,
pero el viento la recobra como un ave para sí.
En el río los queltehues atraviesan las campanas (...),
tanto creo en tí,
tanto, que escribí
cartas como sueños
(M. García)


(Foto: Ellen Perry, "Tree")

lunes, septiembre 11, 2006

no hay literatura



A una cuadra de mi casa está oscuro, se fue la luz hace horas, o digamos que la echaron. Al menos a la luz eléctrica. En todas las esquinas hay fogatas, esto a media cuadra de mi casa o menos. La luz de las barricadas deforma todos los semáforos apagados, todos los paraderos de vidrios quebrados, todos los viejos tristes y los cabros que corren tienen apariencia como de fantasmas. Y quizás sea cierto, son un poco fantasmas. Cada tanto se oyen balazos a lo lejos, mientras yo me pregunto para qué, pero antes, mucho más rápido, me pregunto contra quién. Y me da una pena negra, como de luz cortada y con fogata que se apaga, negra como humo de neumático. Con esa pena puntual (y escribo "puntual" y suena un balazo) y acotada, suben a la superficie todas las otras penas-del-once: tristeza inconmensurable, cuerpos echados al mar, simios ebrios de armas disparando contra el hombre. Pena negra, ya lo digo, y paso frente a las fogatas para llegar a mi casa. Con esta historia rajada por el medio, abierta y hemorrágica no hay literatura que resista, no hay.

domingo, septiembre 10, 2006

emergencia


Muro u ola enorme que aparece frente a uno (para ser más precisos, digamos que "emerge") sin que nada haya podido hacer uno para evitarlo. Solo queda, escalar, hundirse, flotar, o lo que sea para pasar al otro lado o sobrevivir, según sea el caso. "Suceso, accidente que sobreviene", dice el libro de las palabras ordenadas que uno consulta en estos casos.

Emergencia fue cuando mi mamá chocó. Yo estaba en mi último año de colegio y la noche en que tuvo el accidente yo iba camino a cantar a un festival. Todo el resto de la semana, hasta que mi mamá se pudo levantar, tuve que dormir en el living para oír si mis papás necesitaban algo. Dormir o no dormir en el living y andar con sueño al día siguiente, era el resultado de una emergencia. De un suceso que apareció por culpa de un idiota que venía a toda velocidad esa tarde de lluvia.

Ante este tipo de muros o de tsunamis, uno no puede estar prevenido nunca lo suficiente. Tiene que buscar disponer de mecanismos de relevo que permitan afrontar o al menos resistir lo que no depende en absoluto de nosotros. Para todo lo demás existe el criterio.

Esto para decir que me parece curioso hablar de contracepción de emergencia. Hablemos de mecanismos para evitar un desenlace infame, para evitar el nacimiento de un niño de parte de un par de pendejos calientes, incapaces de hacerse responsables de su cuerpo, limitados en entender que la vida de una persona, un nuevo hombre o mujer que viene al mundo, no es sujeto de emergencias. Estamos hablando de personas que teniendo el discernimiento suficiente como para entender que la gente es concebida a partir del coito, han sido negligentes con la responsabilidad inmensa que la naturaleza ha puesto en sus genitales. ¿No será un poco patudo hablar de "emergencia"?, dígame usté, si no hay alguien dispuesto a acompañar a los niños al consultorio a hacerse cargo médicamente del riesgo de embarazo que han asumido al ser negligentes con su actividad sexual, ¿será posible que esta vez sea verdaderamente la última?, ¿será posible que se entienda el sexo irresponsable como un atentado a la libertad (de los tres, los dos padres y el niño) y no como una "emergencia"?

Emergencia las huevas, si estamos realmente interesados en tratar el asunto de los embarazos no deseados, y más precisamente, de los NIÑOS NO DESEADOS, como un problema de salud pública, un asunto de estado, habría que ir más a la raíz, y hacer un esfuerzo para no tomar las cosas por el medio, sino por el principio.

Lo mejor de una alternativa como esta
es que nadie quisiera usarla.
¿no?,
por lo pronto, no me parece que esto esté quedando muy claro.